Crecer como mujer siendo beduina puede presentar muchos desafíos. Incluso hoy en día, la sociedad beduina carece de un sistema educativo fuerte, sigue apoyando los matrimonios forzados de niñas menores de edad, e impone restricciones culturales a las mujeres que trabajan fuera del hogar. Sin duda una situación cuanto menos compleja.