En una superficie apenas un poco más grande que Tacuarembó residen unos 15.000 uruguayos, según estimaciones de la Embajada de Uruguay en Tel Aviv. Muchos de ellos, la gran mayoría, provienen de la comunidad judía que tiene en el país unos 18.000 integrantes. A todos los animó la idea de poner su propio grano de arena —nunca tan apropiado para un lugar en el que abunda el desierto— en la construcción de un país que hoy es visto como una pequeña potencia.