Hasta pocos días antes, algunos aficionados al fútbol se preguntaban si, en medio de la lluvia de misiles provenientes de Gaza, se podría jugar el eterno clásico rioplatense entre Uruguay y Argentina, uno de los más antiguos del mundo y el que mayor cantidad de veces se jugó (van 191 partidos desde hace 118 años). Estaba pactado para el lunes 18 de noviembre a las 20.15 (hora local). La finalidad era promover la paz. Finalmente el partido se jugó y fue empate en la cancha, pero, más allá de lo estrictamente futbolístico, fue un triunfo del sentido común.