El Economista, México- Por Ayelet Razin Bet-Or (*) Ocho meses después (del 7/10), sabemos que lo ocurrido superó incluso la imaginación más morbosa. El alcance de la violencia, el terror y el dolor registrados en un corto período es aterrador. En un día se cometieron atrocidades, que normalmente ocurren en uno o dos años de