“De mí esperen todo lo que yo pueda hacer”, les dijo el Papa a un grupo de familiares de víctimas del atentado a la AMIA en febrero pasado, cuando lo visitaron en el Vaticano y le pidieron que interceda ante Irán para que la república islámica facilite las indagatorias a los iraníes imputados por la voladura de la mutual judía. Dentro de una semana, Francisco tendrá la chance de cumplir su promesa: el próximo sábado se reunirá con el presidente iraní, Hassan Rohani, en una cumbre que abre expectativas sobre una eventual mención informal de la causa AMIA por parte del Pontífice.