Durante los últimos dos meses, Irán y Arabia Saudita han estado disputándose su influencia política sobre América Latina. El 10 de noviembre de 2015, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán mantuvo una reunión privada con los embajadores de nueve países de América Latina para reafirmar el deseo de la República Islámica de «mejorar y profundizar los lazos» con la región. Esto fue seguido por declaraciones similares del presidente de Irán, Hassan Rouhani y líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, en el Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG) en Teherán.