En medio de un genocidio planificado y brutal, hubo quienes arriesgaron sus vidas para proteger a miles de personas que tenían la muerte como único destino posible. El Holocausto, como plan sistemático de exterminio que cayó especialmente sobre la población judía, terminó cuando el nazismo fue derrotado por las fuerzas aliadas: terminaba también la Segunda Guerra Mundial, y Estados Unidos y la entonces Unión Soviética se repartirían los territorios obtenidos.