Cuando sus alumnos norteamericanos pudieron verlo dando testimonio en Shoah, de Claude Lanzmann, descubrieron que Jan Karski, su discreto profesor de historia, especializado en Europa del Este, había sido el mensajero del Estado clandestino polaco bajo la ocupación nazi, el hombre que había entrado al Ghetto de Varsovia para dar testimonio de lo que ahí vio y llevar el mensaje a los aliados. Y el escritor de Historia de un Estado clandestino, su vívido relato y denuncia del Holocausto, que fue un éxito en 1944 pero que poco a poco caería en el olvido, a pesar de ser uno de los relatos pioneros sobre la Segunda Guerra. Jan Karski murió en 2000 y para el centenario de su nacimiento, en 2014, su figura y su obra cobrarían una notoriedad que vale la pena sostener y revisitar.
Ver nota completa