Historiadores del Memorial de Auschwitz y funcionarios de un secundario del centro de Polonia están intentando determinar cómo una lista de 15 internos judíos y polacos del campo de exterminio nazi llegó a un libro escolar.
Historiadores del Memorial de Auschwitz y funcionarios de un secundario del centro de Polonia están intentando determinar cómo una lista de 15 internos judíos y polacos del campo de exterminio nazi llegó a un libro escolar.
Si hubo un grupo de cómplices del nazismo que se fue “de rositas” tras el final de la II Guerra Mundial, ese fue el de los empresarios. Hombres de negocios alemanes, austriacos, franceses y también estadounidenses que se enriquecieron bajo el capitalismo fascista que impuso el III Reich. Nombres tan conocidos como Bayer, Ford, Standard Oil o Siemens colaboraron activamente con Hitler y no dudaron en utilizar como trabajadores esclavos a los prisioneros judíos, soviéticos o españoles de los campos de concentración.
Josep Calvet, autor en su día de un magnífico libro titulado “Las montañas de la libertad” (Alianza editorial, 2010), en el que documenta las peripecias de los refugiados de la Segunda Guerra Mundial que cruzaron los Pirineos para llegar a España, acaba de publicar recientemente una segunda obra que reincide en el tema, en este caso sobre los judíos evadidos del nazismo a través de las montañas del Pirineo de Lérida.
Ahora, cuando se cumplen setenta años de la liberación, el cineasta cuenta aquella experiencia en el documental Mauthausen. El holocausto español, un homenaje a aquellos hombres y a su contribución para que no caiga en el olvido lo que allí se vivió entre 1938 y 1945.