Cuando era adolescente, Melpomeni Dina, de 92 años, escondió, alimentó y protegió a una familia en su pequeña casa cerca de Salónica, Grecia. Ellos y sus docenas de descendientes la homenajearon por su valiente accionar. Uno por uno, los 40 descendientes de los hermanos israelíes se inclinaron y abrazaron a la anciana griega a la que deben su existencia, mientras ella permanecía en su silla de ruedas y se secaba las lágrimas que corrían por su rostro. Mientras tomaba las manos de aquellos que escondió, alimentó y protegió cuando era adolescente hace más de 75 años, dijo que ahora podía «morir en paz».