Mientras el común de los mortales pasa su infancia soñando, hay otros que simplemente sueñan con vivir. Es el caso de la protagonista de esta tremenda historia: una niña gitana, Ceija Stojka (Kraubath, 1933-Viena, 2013), a quien el Museo Reina Sofía dedica una conmovedora exposición. Fue deportada con tan solo 10 años. No solo vivió el horror de un campo de concentración, sino de tres (Auschwitz-Birkenau, Ravensbrück y Bergen-Belsen). Ceija no forma parte de ese 90% de la población romaní que fue asesinada en Austria en los años 30 y 40: se calcula que entre 220.000 y 500.000 personas.