Alemania está tomando medidas para deportar a cuatro residentes extranjeros de Berlín por su presunta actividad en protestas propalestinas, una medida que probablemente pondrá a prueba una ley fundamental promulgada tras el Holocausto. Tres de los residentes son ciudadanos de la Unión Europea, que normalmente permite la libre circulación entre los Estados miembros. Kasia Wlaszczyk