Un fenómeno en Polonia en los últimos 20 a 25 años es el despertar del interés cristiano en la historia, la cultura y la tradición judías. “No se puede enseñar historia polaca sin historia judía”, dice Karol Glebocki, profesor de historia social y ciencias sociales de Wysokie Mazowieckie, actualmente en su primera visita a Israel. “Este es mi sueño hecho realidad”, le dice a The Jerusalem Post en una entrevista en el lobby de la YMCA Internacional de Jerusalem.