“Eran idealistas e intelectuales; eligieron cultivar la tierra con sus propias manos. Cuando descubrieron que la tierra no era fértil y que no disponían de suficiente agua, recurrieron a la inventiva y a la tecnología.”
“Eran idealistas e intelectuales; eligieron cultivar la tierra con sus propias manos. Cuando descubrieron que la tierra no era fértil y que no disponían de suficiente agua, recurrieron a la inventiva y a la tecnología.”
Dado el modesto tamaño de Israel, nunca estuvo destinado a convertirse en una potencia manufacturera mundial. Sin embargo, su innovación tecnológica lo ha convertido en un destacado impulsor de la cuarta revolución industrial, conocida como Industria 4.0, que está digitalizando la producción mundial y las cadenas de suministro.