Aunque no pudo confirmarlo, en 1920 Borges leyó que descendía de judíos portugueses. Su cercanía a la cultura judía fue el tema de una conferencia en el 5 Simposio Internacional de estudios sefaradíes. “Acabo de descubrir en un libro de un tal Ramos Mejía, historiador grave muy conocido en Buenos Aires y completamente idiota y verídico, que los Acevedo, la familia de mi madre son sefardíes, judíos portugueses convertidos. No sé bien cómo celebrar ese arroyo de sangre israelita que corre por mis venas”, le dice un feliz Jorge Luis Borges por carta a su amigo Maurice Abramowicz.