Las máscaras conocidas más antiguas del mundo, que anteceden a la Biblia en miles de años, se exhiben en Jerusalén a partir de ayer en la mayor muestra hasta ahora de los rostros macabros. Las 11 máscaras de piedra, que al parecer fueron descubiertas en el desierto y colinas cerca de Jerusalén, datan de hace 9,000 años y ofrecen un atisbo sobre algunos de los rituales más antiguos de la civilización.