En la península ibérica los judíos habían convivido con los romanos, con los invasores bárbaros y con los reyes visigodos, con los guerreros árabes, con los califas de Occidente, con los reyes y monarcas cristianos de la Reconquista. No hay página en la historia de España que resalte o mencione algún hecho belicista, escaramuza o batalla, donde un sefardita hubiese participado y que mereciese ser mencionado aunque solo fuera por su presencia en el lugar.