Difícil asimilar la infausta noticia del fallecimiento de mi querido David. Hay cosas que la razón no logra entender y solo el corazón puede explicar y cuando el llanto y el dolor son tan profundos y sinceros la mente se nubla y no logra generar conceptos claros. Pero aun en la confusión de la mente, si puede ser posible hablar desde el corazón. El corazón siempre dice la verdad, nunca se equivoca.