“Todos los judíos deben morir”, fue el grito que profirió el asesino terrorista antes de abrir fuego contra feligreses que oraban en una sinagoga en Pittsburg durante el Shabat. Dolor, congoja, pesar, ante el criminal ataque que cegó la vida de 11 personas (Z´L). Compromiso, acción y alerta, ante el antisemitismo, que persigue y mata a un colectivo por el sólo hecho de ser. Comunicado del Comité Central Israelita del Uruguay emitido el pasado sábado.