Muchos analistas bien intencionados suelen preguntarse por qué no se oyen las voces de los musulmanes moderados que desean la convivencia pacífica con el resto del mundo y aceptan la legitimidad de voces discrepantes tanto en el Islam como fuera de él.
Un reciente caso referido por el diario egipcio “Ahram Online” puede explicar las razones de este silencio.