Caída del «muro de Berlín» en Turquía

02/Feb/2012

El Observador, Unión Compatriótica Armenia de Marash

Caída del «muro de Berlín» en Turquía

2-2-2012
Genocidio armenio
Hace 20 años, el mundo veía con sorpresa y alivio cómo caía a pedazos el muro de Berlín.
Simultáneamente, una de las dos superpotencias mundiales, como lo era sin duda la Unión Soviética, se desmembraba y cada una de sus repúblicas retomaba su independencia.
El pueblo ruso fue valiente, tuvo su disidencia enarbolada por el señor Alexander Solyenitzin (Archipiélago de Gulag) y se transformó, con la dirección del señor Mijail Sergueievich Gorbachov, en Rusia, como país libre e independiente y con democracia vigente.
Turquía, desde hace más de 100 años (desde la época del Imperio Turco – Otomano), está gobernada por una elite militar de extrema derecha,la cual hace y deshace a su antojo, maneja el Poder Judicial y viola sistemáticamente los derechos de los ciudadanos turcos, dando pruebas por demás elocuentes de que no existe una real democracia y donde las órdenes de ejecución de disidentes siguen siendo una práctica habitual. Basta con ver cómo el Poder Judicial Turco condenó a cadena perpetua a un ciudadano turco por el asesinato del periodista armenio Hrant Dink, hace cinco años, pero no puso en el banquillo de los acusados al verdadero autor intelectual del crimen: el propio Estado turco.
Turquía sigue mintiendo a toda la comunidad internacional, negando el genocidio armenio que, en 1915, costó la vida a un millón y medio de seres humanos. Utiliza sus aulas de educación para seguir con la negación del genocidio. Mientras ello sigue sucediendo en Turquía, justo es reconocer que, pese a las amenazas contra el gobierno de Francia, país soberano y democrático, en un acto de justicia este aprobó en su Parlamento, el día 23 de enero de 2012, una ley que penaliza como delito el negacionismo del genocidio armenio o de cualquier otro genocidio.
Este esperado y gran paso posiblemente será seguido por otros países de la Unión Europea, como Alemania, que está preparando en la actualidad un proyecto de ley similar. Turquía expulsa a su Premio Nobel de Literatura, Orhan Pamuk y al periodista turco Taner Akçam, esto último por su libro: Un acto vergonzoso, donde se expresa con claridad, por un ciudadano no armenio, que, para que Turquía se convierta en un auténtico miembro democrático de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), debe confrontar el capítulo oscuro de su historia.
Ese «acto vergonzoso», tal cual lo denominó el propio Mustafá Kemal Ataturk, fundador de la República, no es para nosotros un acto de esas características, sino que es un acto criminal y un verdadero genocidio (el primero perpretado en la historia de la humanidad).
Si a la Organización de la Naciones Unidas (ONU) y a las grandes potencias no les interesa obligar a Turquía a reconocer el genocidio armenio, será el propio pueblo turco, el disidente y democrático, el defensor de los derechos humanos, el que en el año 1915 salvó a miles de armenios pese al decreto oficial de Talaat Pashá, el que habrá de destruir la elite gobernante turca y hará caer ese «muro de Berlín turco», al igual que sucedió en Alemania, Egipto, Libia, Túnez, Yemen y probablemente suceda también en Siria y Corea del Norte.
Contando con el asesoramiento jurídico e histórico del Dr. Roberto Keushkerian, por Unión Compatriótica Armenia de Marash.
Esc. Antonio Zoulamian
Presidente
María l. Guanimian
secretaría general