Por Rab. Mendy Shemtov, de Jabad Montevideo
Shabat es día de pausa, reenfoque, santidad, paz y conexión. Entrar de un año de Hakhel (unión) a un año que empieza en Shabat, subraya más aún cómo debemos utilizar y permear cada día de este nuevo año, con la luz, energía y mensaje que Shabat nos brinda.
Queridos hermanos y hermanas, toda la comunidad judía del Uruguay.
Parados en el umbral de un nuevo año, culminando el año 5783, que es un año de “Hakhel” – Unión y reunión, y entrando en el 5784 que es un año de trece meses, que comienza con Shabat, quisiera transmitir mis deseos a cada uno que: recibamos las energías nuevas que se nos presentarán en este año especial, que interioricemos sus mensajes y bendiciones, y que la fuerza de la unión del año de Hakhel que está culminando nos inspire y acompañe hasta el próximo Hakhel, recordándonos siempre que somos – en toda circunstancia y más allá de toda diferencia – una familia, hermanos los unos de los otros y más aún, órganos de un mismo cuerpo, con un mismo destino y una misma misión.
Shabat es día de pausa, reenfoque, santidad, paz y conexión. Entrar de un año de Hakhel a un año que empieza en Shabat, subraya más aún cómo debemos utilizar y permear cada día de este nuevo año, con la luz, energía y mensaje que Shabat nos brinda. Y ¿por qué no?, un año en el cual nos veremos más seguidos en Shabat, en nuestras sinagogas, alrededor de nuestras mesas con familia y amigos, con cada uno de nosotros haciendo algo más tanto para que nuestros Shabat sean mas “Shabat” y para que cada día de año sea influenciado por esa energía y bendición que Shabat brinda.
Que este año se vea colmado de bendiciones reveladas para todos, paz, salud, bienestar material y espiritual, y verdaderos “najes”, y que sea finalmente el año de la Redención final, “el Shabat eterno”, con la muy pronta llegada de nuestro justo Mashíaj, Amén!
Rabino Mendy Shemtov
Jabad Montevideo