Londres domina el fútbol europeo con influencia judía

El Tottenham, que jugará su primera final de Champions en Madrid, después de haber sido campeón de la Copa de la UEFA en 1972, en su primera edición, y 1984, ha levantado su nuevo estadio justo al lado de donde se ubicaba el antiguo, en White Hart Lane. El Arsenal tuvo que dejar el entrañable Highbury y edificar el Emirates Stadium, a unos minutos de distancia, en Ashburton Grove, para impulsar su crecimiento como club global. El Chelsea, con el estadio de menor aforo, planea algo similar. En los tres casos ha resultado clave para el éxito el capital judío. Lo son David Levy y Roman Abramovich, propietarios del Tottenham y el Chelsea, respectivamente, y lo era el hombre que impulsó la construcción del Emirates para el Arsenal, Danny Fiszman, antes de vender el club y fallecer, en 2011.

20 años de la nueva AMIA

La dirección Pasteur 633 quedó grabada en la memoria de todos, después de que aquella fatídica mañana del 18 de julio de 1994 un atentado terrorista contra la sede de la AMIA dejara el doloroso saldo de 85 muertos y más de 300 heridos. La nueva construcción de la AMIA fue inaugurada el 26 de mayo de 1999. Hoy, el edificio de la institución es un ícono del barrio de Once, que conjuga sobre sus paredes criterios de seguridad, funcionalidad, diseño, arte y memoria.

Destrucción del “tumor canceroso”

En su editorial del 22 de mayo, el periódico iraní Kayhan, asociado al régimen islámico, pidió la destrucción del Arabia Saudita, calificándola de “tumor canceroso”. Kayhan elogió el ataque con aviones no tripulados de Ansar Allah, una milicia hutí apoyada por Irán, el 14 de mayo en un oleoducto saudí, y sin declarar explícitamente a los iraníes responsables del ataque del 12 de mayo a los petroleros en el puerto de los Emiratos Árabes Unidos de Fujairah, aclaró que este ataque fue un mensaje a los Estados Unidos.

Genocidio cristiano

”Persecución cristiana” en niveles cercanos al genocidio“, el título de un informe de la BBC del 3 de mayo, cita un extenso estudio interino ordenado por el secretario de Relaciones Exteriores británico Jeremy Hunt y dirigido por el reverendo Philip Mounstephen, el obispo de Truro. Según el informe de la BBC, una de cada tres personas en todo el mundo sufre persecución religiosa, y los cristianos son “el grupo religioso más perseguido”; “La religión” está en riesgo de desaparecer “en algunas partes del mundo” y “En algunas regiones, se puede decir que el nivel y la naturaleza de la persecución están cerca de cumplir con la definición internacional de genocidio, según lo adoptado por la ONU”.