De Israel a la Celeste

Uriel Trocki es el nombre más nuevo y para muchos desconocido en la preselección de Edgardo Kogan de cara a los Panamericanos. “El basquetbol es una especie de tradición familiar, jugaron mis abuelos, padre, tíos y hermanos” comenzó diciendo al contar su historia. “Comencé a jugar al básquetbol en Hebraica y Macabi cuando tenía 7 años. Fue una etapa muy linda en la que hice mis primeros pasos dentro de una cancha, donde empecé a sentir el gusto por el básquetbol y entender el juego colectivo”. “Me mudé a Israel a los 13 años por una decisión familiar” contó respecto a su partida, y agregó: “Mi última temporada en Uruguay la jugué en Tabaré”. Uriel continuó su desarrollo y estudios allí, y hoy día con 22 años juega en el Macabi Ra’anana de la Liga Leumit.

A 25 años del atentado contra la AMIA, Uruguay parte de iniciativa global

La Embajada de Argentina en el Uruguay, con la adhesión del Comité Central Israelita, llevó a cabo en el día de ayer, un acto para recordar el 25 Aniversario del atentado, aún impune, contra la sede de la Amia en Argentina. La memoria de los 85 asesinados y los 300 heridos víctimas del terror, está siendo recordada en 20 países alrededor del mundo, Uruguay entre ellos.

Moldavia en Jerusalem

El Gobierno moldavo anunció la decisión de trasladar su embajada de Tel Aviv a Jerusalem en medio de la grave crisis política en la que se encuentra sumido el país más pobre de Europa. «En la reunión de hoy el Gobierno tomó la decisión de trasladar el edificio de la Embajada de Moldavia en Israel, de Tel Aviv a Jerusalem», señala el comunicado gubernamental colgado en su página web. El Ejecutivo de la antigua república soviética, dirigido desde 2016 por Pável Filip, argumentó su decisión por «la inestabilidad política y la incertidumbre en el país» (Moldavia).

Genocidio y propaganda

Recientemente, en las páginas de este mismo medio (Alcalá Hoy de España), un artículo de opinión hablaba del “lento genocidio del pueblo palestino”. Tan lento, que no sucede. No existe ninguna “liquidación”, ni “extermino”, ni “eliminación” de dicho pueblo. El hecho de tildar a Israel de “genocida”, como vemos, no responde a una realidad tangible, sino a una finalidad propagandística: crear un estado emocional para difamar al estado judío, convirtiéndolo de algún modo en equivalente a los verdugos que en su día casi lograron liquidarlos.