El captor del “Carnicero”

Iosef Levkovich tenía 13 años y estaba prisionero en un campo de concentración cuando Amon Goth, el malvado “Carnicero de Plaszow” que asesinaba judíos como un deporte sádico, le apuntó su arma sobre la cabeza. Iosef estaba arriba de la cerca, quitando algunos ladrillos, cuando apareció Goth montando su caballo, rodeado por dos perros entrenados para atacar a los prisioneros y matarlos. “Cuando vi que se acercaba Goth, temblé de miedo”, cuenta Iosef. “Esos perros ya me habían atacado antes”. En ese ataque, Iosef protegió su rostro con sus manos y las cicatrices le quedaron para toda la vida.

25 años de relaciones diplomáticas

En el 25º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Estado de Israel y la Santa Sede, el 13 de junio se celebró un concierto de música sacra en el Templo Mayor de Roma en presencia del Cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, del Embajador de Israel ante la Santa Sede, Oren David, y del Gran Rabino de la Comunidad Judía de Roma, Riccardo Shmuel Di Segni. El Cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, pronunció un discurso en el Templo Mayor de Roma, con ocasión de la conmemoración del 25º aniversario de las relaciones diplomáticas entre el Estado de Israel y la Santa Sede.

“Nos matan por ser judíos”

La pasada semana se entregaron las medallas de Dignidad y Justicia en un acto en Madrid que resultó emocionante, sobre todo, cuando se entregó la medalla de oro a título póstumo a los padres de Amiad Yisrael, que unas horas después nos recibieron en su hotel de Madrid. Casualmente la entrevista tiene lugar justo seis meses después de que Shira Ish-Ran y su marido Amichai vivieran una de esas experiencias que te marcan para toda una vida: en diciembre pasado esperaban en una parada de autobús cuando fueron tiroteados -ellos y varias personas más- por un terrorista palestino. Shira, que estaba embarazada de 26 semanas, resultó herida de extrema gravedad, Amichai recibió tres impactos de bala en sus piernas, pese a lo que probablemente salvó la vida de su mujer al tratar de taponar sus heridas.

Vejez plena en un hogar modelo.

A Flora Malamud le cuesta imaginar el día en que deba desarmar su casa y mudarse de forma definitiva al Hogar Israelita, pero a sus 87 años vivir sola se le volvió muy cuesta arriba. No le gusta que la ayuden a pararse ni a moverse. “Puedo sola”, responde. Ella es una de las 100 abuelas que vive en el único geriátrico judío existente en Uruguay… Cada empleado o voluntario del residencial está “ducho” para hacer las veces de familia. Se activa un procedimiento cada vez que un adulto mayor debe internarse y no tiene quien lo cuide o visite.