Un año nuevo judío igual y distinto
El pueblo judío celebra su nuevo año, el 5772. Como para todo pueblo, ese eterno retorno del calendario es mito y realidad, renovación de esperanzas, pausa en los trabajos y los días. En el caso, años de lucha por su sobrevivencia e identidad le han dado a esa celebración un significado especial. No es un mero ritual. Es un compromiso, es un acto de afirmación, de ratificación de valores. Naturalmente, en un momento así es inevitable la mirada hacia Israel, porque si la cultura judía está en la raíz de Occidente y quienes se reconocen como judíos poseen ciudadanía de los diversos países en que han vivido sus familias, Israel es el emblema de todos ellos. Para cualquier judío es un hogar, su hogar milenario, aunque viva en otra parte. Y para quienes no lo somos, pero creemos en los valores de la libertad y dignidad humanas, es un bastión de nuestras creencias.