Por qué Irán teme a sus mujeres

A fines de julio, Mousa Ghazanfarabadi, el jefe conservador de la Corte Revolucionaria de Teherán, anunció públicamente que el régimen iraní había identificado un nuevo «gobierno hostil» con el que la interacción estaba prohibida, castigada por hasta una década en prisión. Esa entidad no era la administración Trump, que ha lanzado una campaña de presión económica contra la República Islámica durante el año pasado. Esa entidad no era Israel, que los funcionarios iraníes han culpado a lo largo de los años por todo, desde la promoción de la homosexualidad global hasta el uso de palomas como espías nucleares. Más bien, el objetivo de la lista negra era una activista iraní-estadounidense de cuarenta y dos años llamada Masih Alinejad.

Silencio ante la hipocresía palestina

La organización palestina “Keshet”, que reúne a varias organizaciones de la comunidad LGBTI en los territorios palestinos, organizó una marcha del orgullo en el centro de Naplusa, controlada por la Autoridad Palestina, pero su solicitud fue rechazada. El portavoz de la policía palestina dijo que la marcha fue cancelada porque constituye: “un insulto a la tradición y un ataque a los valores que la sociedad palestina ha mantenido a lo largo de su historia”.

Israel, paraíso ‘foodie’

La historia culinaria de Israel se remonta a muchos siglos atrás, el éxodo del pueblo israelí y su posterior regreso de los países en los que habitaron ha perfilado un extenso abanico de platos y recetas que en solo un viaje cuesta abarcar. Israel es uno de esos países del que aún no te has ido y ya deseas volver. Un territorio relativamente pequeño que guarda un inmenso patrimonio culinario, que se palpa, huele y saborea en muchos rincones de su geografía, algunos aún alejados del radar del turista. Estas son algunos de las paradas que debes hacer a tu paso por el país.

El criador de pollos

El primer día de septiembre de 1939, las tropas del Tercer Reich hitleriano invadieron Polonia, trágica alzada de telón de la segunda gran guerra. Juan, antinazi furioso, abandonó los pollos y la conserjería del hotel para unirse a los aliados. Pero… ¿cómo? Porque no era un hombre de armas… Decidió ofrecerse como espía al bando británico a través de Lisboa, donde le tradujeron a la lengua de Shakespeare su carta de presentación al MI5, el servicio de Inteligencia. Pero no le creyeron… Decidido a ser espía a toda costa, probó suerte en el campo nazi, ¡y la tuvo! Pero fue un golpe de fortuna inducido no por el azar sino por un plan –su rito de iniciación– que burló al Abwehr, el servicio de inteligencia alemán.