Egipto se aferra al Islam
Las victorias convincentes de los islamistas en Túnez y Marruecos no hicieron más que presagiar que se repetirá el resultado con el Partido Libertad y Justicia, brazo político de los Hermanos Musulmanes, en el largo proceso electoral iniciado en Egipto.
La gran paradoja es que Occidente aceptó las aberraciones de los estados antropomórficos – organizados a la medida de los dictadores – con el pretexto de que cumplían la función de muros defensivos del terrorismo fundamentalista y las múltiples formas de islamismo. Pero lo que sucedió fue que las dictaduras alimentaron las filas de dicho islamismo con una parte muy significativa de las víctimas de los regímenes liquidados por la presión popular.