La judería de Damasco

Al fondo de un callejón ciego hay unan modesta casa con un portal cerrado. Si la recepcionista del hotel Talisman no me lo hubiese dicho no habría sabido que era una sinagoga, sin ningún símbolo religioso en la fachada, que se abre discretamente cada fiesta del Shabat. La sinagoga de Al Faranj, la única que queda donde aun se celebra el culto. Por casualidad fui a parar al antiguo sector judío de Damasco, en los alrededores de la calle Al Amin, perpendicular a la Via Recta, antiguo barrio cristiano de la ciudad donde también viven musulmanes. Entre sus humildes viviendas, algunas abandonadas o cerradas, en estas callejuelas angostas y pobres hubo mansiones como la de Farhi, consejero financiero de la administración otomana, o como las que han sido unificadas para albergar el hotel Talisman de florecientes familias de religión judia, comunidad milenaria en Siria.

Suecia conmemora el nacimiento del héroe del Holocausto, Raoul Wallenberg

Suecia celebrará el sábado el centenario del nacimiento de Raoul Wallenberg, salvador de miles de judios de Hungría durante el Holocausto y que desapareció hace 67 años en misteriosas circunstancias después de haber sido capturado por los soviéticos. Está previsto que la ceremonia organizada por la Academia de Raoul Wallenberg se celebre en Sigtuna, un suburbio de Estocolmo, al acto asistiran la Princesa Heredera Victoria y el ministro de Educación del país, Jan Björklund.

Siria se puede dividir

Cuando los comunistas derrotaron al Kuomintang, los vencidos no capitularon sino que se atrincheraron en Taiwán, produciendo una secesión que rige hasta hoy, de facto, aunque el mundo no reconozca en términos jurídicos la independencia de la isla. Algo similar podría ocurrir en Siria si el régimen es finalmente derrotado. Y más allá de la retórica internacional, la partición territorial tendría buena acogida porque evitaría que sufran pogromos, masacres y deportaciones tanto la minoría religiosa que conformó la elite del poder, como las que colaboraron con el régimen del Partido Baas, porque su carácter secular las ponía en pie de igualdad con la mayoría sunita.