Uruguay debe mejorar controles proque hay “altas probabilidades” de que grupos como Hezbollá “pasen plata” por el sistema financiero.
Una organización que maneja actividades criminales necesita en algún momento ingresar al mercado legal el dinero que obtiene mediante sus negocios ilícitos. A fines de la década de 1990, Uruguay estuvo en el ojo de la tormenta por ese tema: el argentino Raúl Vivas, propietario del cambio Italia que funcionaba en Punta del Este, fue procesado en Estados Unidos por lavar cerca de U$S 1.500 millones del narcotráfico colombiano. Para el titular de la Oficina Nacional Antilavado de Activos, Carlos Díaz, que trabajó en ese caso cuando estaba en la Dirección General Impositiva (DGI), es posible que hoy en Uruguay estén ocurriendo prácticas similares, con profesionales “facilitando el tránsito financiero” de organizaciones criminales internacionales.