El asesinato de Weimar
Alemania, agosto de 1932. Los nazis acaban de convertirse en el primer grupo parlamentario, con el 37% de votos. Sin embargo buena parte del sistema político aun se resiste a aceptarlos y no son convocados a formar gobierno, ni siquiera son considerados para integrarse eventualmente al próximo gabinete. En las calles la violencia es banal, sangrienta y cotidiana. Todos los partidos políticos mantienen milicias armadas, incluso el moderado y republicano partido socialdemócrata. Solo los nazis tienen una fuerza de choque -las SA- que encuadran 400.000 hombres en uniforme pardo. El partido dispone de una enormidad de recursos económicos para mantenerla.