Los judíos sefardíes

En la península ibérica los judíos habían convivido con los romanos, con los invasores bárbaros y con los reyes visigodos, con los guerreros árabes, con los califas de Occidente, con los reyes y monarcas cristianos de la Reconquista. No hay página en la historia de España que resalte o mencione algún hecho belicista, escaramuza o batalla, donde un sefardita hubiese participado y que mereciese ser mencionado aunque solo fuera por su presencia en el lugar.

Las hijas del rey de Arabia Saudí denuncian ser prisioneras de su padre

Dicen vivir en una vida miserable, a pesar de que no son bienes materiales lo que les falta, como hijas que son de uno de los hombres más ricos del mundo, el rey Abdalá de Arabia Saudí. Aunque tienen acceso a Internet y a las redes sociales, aseguran que ellas dos y dos de sus hermanas llevan 13 años encerradas en dos villas dentro de los muros del palacio real de Yeda. A pesar de que salen a veces de compras, lo tienen que hacer con permiso previo de algunos de sus familiares varones y van siempre acompañadas de tal aparato de seguridad que muy pronto se les van las ganas de volver a salir.

Francia entrega tres cuadros robados por los nazis

La ministra francesa de Cultura, Aurélie Filippetti, entregará tres cuadros a los herederos de propietarios espoliados por los nazis, cuando hay en Francia unas 2.000 obras que siguen en Francia sin propietario identificado.

Desde 1949, estas obras están dotadas de un estatuto específico, denominado MNR por Museos Nacionales Recuperación. Bajo custodia del Estado, son conservados en museos franceses, que deben señalarlos y mostrarlos al público en espera de su reclamación por parte de algún heredero.

El amor a la muerte

La Guerra Santa Islámica (Jihad) prosigue a ritmo normal contra los infieles (es decir, todos los que no son musulmanes, o musulmanes confiables) sin que el mundo civilizado se conmueva demasiado.

Después de todo, ¡cómo es posible oponerse a la famosa diversidad cultural, que debe ser respetada! La vida del resto de la humanidad, es por supuesto, un detalle marginal.