La UNESCO declara Beit Guvrin Patrimonio de la Humanidad.

Las intrincadas cuevas de Beit Guvrin-Maresha, conocidas como “la ciudad debajo de una ciudad”, han sido utilizadas durante miles de años como canteras, cementerios, depósitos, refugios y palomares. Se componen de cámaras para distintas funciones y están situadas debajo de los antiguos pueblos vecinos de Maresha y Beit Guvrin.