Radicales crean nuevo estado y buscan volver al mapa de 1916
En una espectacular demostración de sus ambiciones y de su poder, los extremistas sunitas que asedian a Irak declararon la creación de un califato o Estado Islámico en las zonas que controlan de Siria e Irak. Obligaron a todos los musulmanes a jurar lealtad al nuevo jefe, con lo que ponen en peligro la continuidad de las fronteras actuales y podrían desatar la cólera de la otra gran etnia musulmana, la de los chiitas.