Hamás no es un partido, es un Estado

Tras la oración del segundo viernes de Ramadán, muchos en Gaza se temían que la relativa calma bélica fuera la que, se dice, precede a las tormentas. No así el escolar de 17 años Mohamed Jerasem, que salió de la mezquita del campo de refugiados de Al Sati con el ánimo bien alto: “Están matando a nuestras madres y nuestros niños”, observó. Y añadió que en Gaza están “orgullosos” de la “respuesta, de los cohetes y de la resistencia hasta la última gota de sangre”. Un discurso casi idéntico al sermón que había dado el imán minutos antes. También podría ser del líder de Hamás, Ismail Haniya, que en tiempos de paz vive muy cerca del templo. Las radios y las televisiones reflejan esa misma doctrina pétrea de resistencia y triunfalismo, mientras las bombas y los misiles israelíes machacan Gaza día y noche.

Líder del Hamas admite que no cree en acuerdo duradero de cese al fuego

Desde horas de la madrugada hasta comienzos de la tarde de hoy domingo, alrededor de 40 cohetes han sido lanzados desde la Franja de Gaza hacia Israel. Uno de los cohetes, que impactó en la ciudad de Ashkelon, al sur del país, hirió gravemente a un joven de 16 años que se encuentra actualmente en condición crítica. El joven jugaba en las afueras de su casa cuando sonó la alarma y no corrió a buscar refugio, lo que terminó por provocar importantes heridas. Otros 7 cohetes por lo menos cayeron en la ciudad en lo que va de día.

Hamas pide a los palestinos que hagan de escudos humanos: «Es una táctica eficaz»

Sami Abu Zuhir, uno de los principales portavoces de Hamas en Gaza, concedía una entrevista a la televisión oficial del grupo terrorista Hamás en la Franja de Gaza –Al-Aqsa TV- el pasado ocho de julio, pocas horas después de iniciarse la operación militar Margen Defensivo. Según la traducción del centro especializado MEMRI, durante esta entrevista el portavoz de Hamas animó a la población de Gaza a «subirse a los tejados» y actuar como «escudos humanos», un comportamiento que elogiaba en términos inequívocos: «Esto atestigua el carácter de nuestro pueblo noble y luchador de la yihad», aseguraba, «que defienden sus derechos y sus casas a pecho descubierto y con su sangre».