El islam en América

La actualidad no se puede conjugar en tiempo pasado. Las situaciones de las que somos testigos hoy hay que describirlas con la frialdad con la que suceden, por más dramáticas e inexorables que parezcan. Estamos asistiendo al germen de un horror colectivo producido por la diabólicamente inteligente estrategia del Estado Islámico. Sus ejecuciones -que, debido a la era de las comunicaciones se ven en todo el mundo- nos llevan de manera inevitable a volver los ojos hacia la realidad de la comunidad de ascendencia árabe y musulmana en América Latina.

«Todos los musulmanes de España somos células terroristas durmientes»

«Todos los musulmanes en España somos células terroristas durmientes». Esta contundente sentencia, pese a su apariencia, no es fruto de un ánimo racista, xenófobo. De hecho, la pronuncia Omar Charah, un marroquí que vive en España desde hace veinte años y que es presidente de la Asociación Cultural Árabe Atlas, con sede en Lérida. Es una alerta que pretende movilizar a todos los que anhelan convivir en paz y tolerancia en nuestro país, sea cuál sea nuestro origen o religión.

Musulmanes y terrorismo

Despavoridas, las personas civilizadas advierten impotentes las atrocidades que transmiten las noticias que llegan a diario desde medio oriente. Los baños de sangre y de terror que enlutan a miles de hombres, mujeres, niños y familias enteras, son parte de una danza macabra interminable, protagonizada por seres ebrios de odio, de intolerancia, mesianismo y venganza, con ansias de poder y dominio y peligrosa omnipotencia.