Lecciones del pasado
76 años después. El totalitarismo no nace de un día para el otro ni surge de otro totalitarismo como si fuera una suerte de herencia equivocada. El totalitarismo se prepara, generalmente por mucho tiempo, y luego, cuando da el zarpazo, destruye la democracia, porque es precisamente en medio de democracias que el totalitarismo se desarrolla y crece. El nazismo no fue excepción de estas reglas generales.