Solidaridad con México

El Comité Central Israelita del Uruguay trasmite su solidaridad al pueblo mexicano, tras el sismo que golpeó brutalmente a dicho país, deseando que los gestos solidarios contribuyan a mitigar el dolor. Entre éstos, nos enorgullece la actitud de Roy Cyjon, uruguayo residente en México, que trepó entre los escombros para rescatar a un anciano y a un bebé de su cuna. Desde Israel han llegado a la zona varios equipos especializados que, desde el primer momento vienen trabajando coordinadamente con las autoridades locales en búsqueda y rescate. Nuestro fraternal saludo también a la comunidad judía mexicana que realiza denodados esfuerzos a través de sus instituciones, aportando cuanto sea posible en la dura tarea.

Alberto Sonsol, en entrevista en Jerusalem

El muy conocido y popular periodista deportivo Alberto Sonsol (Canal 10, radio El Espectador), realizó hace poco un viaje de vacaciones a Israel, oportunidad para reencontrarse con amigos de juventud. Para nosotros fue una ocasión para conversar con él, sentados en un café en Jerusalem. Fue un diálogo sobre entusiasmo y pasión, sobre elecciones en la vida, en la que Sonsol, evidentemente, disfruta del camino que decidió seguir y en el que le ha ido muy bien.

Al campo de concentración por negacionista

La visión de los horrores del holocausto judío como terapia contra el extremismo. El exdiputado belga del derechista Partido Popular Laurent Louis se ahorrará 18.000 euros de multa, una condena de seis meses de prisión y seis años de inhabilitación para ser elegido en cargos públicos a cambio de visitar un campo de concentración cada año durante cinco años consecutivos para escribir después un texto sobre las emociones que le causó el recorrido. Así lo ha decidido este miércoles la justicia belga, que vigilará las visitas de Louis a las instalaciones de Auschwitz, Birkenau, Majdanek y Treblinka, en Polonia, y Dachau, en Alemania.

El por qué los salafistas yihadistas atacan a los trabajadores humanitarios

Médicos, enfermeras, ingenieros, técnicos y empleados de la Cruz Roja, todos ellos trabajadores humanitarios que ayudan a la población desfavorecida y necesitada y no toman partido por ningún contendiente, están protegidos por el derecho internacional humanitario. Sin embargo, han sido repetidamente el blanco de algunas de las peores formas de violencia perpetrada por yihadistas, como secuestros, violación grupal [Taharrush] de médicos (varones) y enfermeras, y decapitación de personal sanitario y técnico. Sólo en 2016, 288 trabajadores humanitarios fueron atacados.