Más allá de los muertos

Lo más común al informarse sobre un atentado, es señalar dónde fue, cuántas víctimas cobró y cómo fue perpetrado. En este sentido, lo esencial al resumir el atentado del martes por la mañana es contar que fue cometido a la entrada de la localidad de Har Adar (un pequeño asentamiento en el así llamado «corredor de Jerusalem») y que tuvo como resultado tres israelíes muertos y un cuarto herido (uno de los muertos era efectivo en la Guardia de Fronteras y los otros dos eran civiles que trabajaban como guardias de seguridad). Esto, además del propio atacante que fue abatido tras disparar diez balas hacia sus víctimas. Pero hay mucho más por detrás de la información escueta y fría. Y creemos que vale la pena contarlo porque revela aristas no siempre conocidas por el mundo.

El Iom Kipur y la globalización de la indiferencia

Este sábado 30 de septiembre (comenzando la noche del viernes) el Judaísmo conmemora el Iom Kipur (Día de la Expiación, más conocido como Día del Perdón). ¿Cuál es el secreto de la supervivencia de esta conmemoración en el mundo moderno luego de casi tres mil años? Trataremos de brindar algunas hipótesis sobre su vigencia en épocas tan distintas y en geografías tan disímiles.

El Muro de las Lamentaciones se llena de ruegos de perdón con las «slijot»

El Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén Este, se llena estas noches de miles de judíos que rezan las «slijot» («perdones») en los días que median entre el fin de año judío, que fue la semana pasada, y el Yom Kipur, que será el próximo viernes y sábado. El rezo de las «slijot», un compendio de oraciones y cánticos que los judíos llevan siglos entonando en los días previos a la fecha más sagrada de esta religión, el Yom Kipur o Día de la Expiación, cada año va tomando una forma más pública y llenando la vieja ciudadela amurallada de fieles pidiendo perdón por sus pecados.