24-3-2011
POLICÍA HEBREA CREE QUE EL AUTOR FUE UN EXTREMISTA PALESTINO Un ataque con bomba en parada de ómnibus mató a una mujer y dejó más de 30 heridos. Israelíes y palestinos se encuentran en una grave escalada de agresiones desde hace una semana
Israelíes y palestinos, en su eterno conflicto y en sus perennes diferencias, están viviendo una nueva escalada de violencia. El atentado de ayer en Jerusalén, que las autoridades hebreas atribuyeron a extremistas palestinos, fue la confirmación de renovadas agresiones que amenazan con agravarse.
Una bomba estalló en una atestada parada de ómnibus, mató a una mujer de 59 años y dejó más de 30 personas heridas, algunas de ellas de gravedad. La carga explosiva de un kilogramo, según la Policía, fue dejada en una bolsa en la vereda junto a las personas que esperaban su línea, bien cerca, además, de la principal estación de autobuses de Jerusalén. La explosión se escuchó en gran parte de la ciudad y destrozó las ventanillas de dos medios de transporte colectivo ocupados. Ningún grupo palestino se atribuyó, hasta ahora, el ataque.
La ciudad milenaria, símbolo para las tres grandes religiones del mundo -judaísmo, islamismo y cristianismo-, sufrió de esa manera el primer ataque de este tipo en varios años. Desde 2004, cuando se apagaba la segunda intifada palestina, no se registraban atentados, aunque la modalidad de ayer no incluyó el suicidio del atacante como ocurría durante el levantamiento árabe. En ese período, que se inició en 2000, murieron cientos de israelíes en ataques a ómnibus, restaurantes y comercios.
Sí existieron otro tipo de agresiones luego de la intifada, sobre todo entre 2008 y 2009, cuando se registraron tres ataques palestinos en la parte judía de Jerusalén, uno con armas automáticas en un seminario rabínico -que dejó ocho muertos- y otros dos con excavadoras que se saldaron con cuatro decesos. No han faltado respuestas violentas por parte de israelíes a raíz de esos eventos.
El atentado de ayer se encuadra en un aumento de las hostilidades, una posibilidad siempre presente en el ámbito de Medio Oriente. Poco más de dos años después de la gran ofensiva israelí sobre la franja de Gaza -que tuvo el cometido de contener los lanzamientos de cohetes al sur de Israel y en el que fallecieron cientos de palestinos civiles-, se volvió en los últimos días a aquellos escenarios de guerra. Más cohetes desde Gaza a suelo israelí y respuesta de la Fuerza Aérea con ataques desde el aire, como sucedía en la operación Plomo Fundido de 2008-2009.
El atentado de ayer pudo haber sido respuesta a uno de los ataques militares israelíes en la franja de Gaza, gobernada por la agrupación extremista Hamas. En una acción el martes, en represalia después de varios días de caída de cohetes en el sur de Israel, murieron cuatro miembros de una familia palestina. Se trataba de tres niños y su tío, en lo que el Estado judío calificó como un ataque errado.
El grupo militante Yihad Islámico, también presente en Gaza y con gran actividad bélica en los últimos tiempos, especificó que disparó cohetes el martes contra cuatro ciudades de Israel para vengar la muerte de esa familia y de cuatro milicianos muertos por el fuego aéreo judío. La Policía del Estado hebreo informó que un civil resultó herido por un fragmento de cohete en Beersheba, la ciudad más grande al sur de Israel.
Otro hecho sangriento también exacerbó los ánimos entre las dos comunidades, esta vez ocurrido en el otro territorio palestino, Cisjordania. El viernes 11, cinco miembros de una familia israelí, entre ellos dos niños y un bebé, fueron asesinados a puñaladas en el asentamiento judío de Itamar, en Cisjordania.
La respuesta del gobierno israelí fue aprobar más construcciones de colonias hebreas en esa zona.
Los asentamientos son una de las principales trabas por las que no prosperan las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos. Israel quiere negociar mientras construye; los palestinos piden detener las casas para conversar.
Israel y Hamas habían observado en general una tregua desde que la ofensiva militar israelí en Gaza terminó en enero de 2009. Los hechos de la última semana demuestran lo contrario y no se sabe cómo puede seguir de no terminar las duras agresiones. Hay probada experiencia sobre eso. (El Observador y agencias)
El maratón se hace
Los organismos israelíes de seguridad no tenían advertencias de un posible atentado como el de ayer, que se produce a dos días del primer maratón de Jerusalén, un evento para el que se preparó un considerable dispositivo policial. «El maratón no será cancelado», dijo el alcalde Nir Barkat.
Condena palestina
El primer ministro palestino, Salam Fayad, condenó el atentado ocurrido cerca en Jerusalén, que provocó ayer la muerte a una mujer. Fayad mostró su rechazo a «cualquier ataque violento contra civiles en ambos lados» y dijo que «la ola de violencia debe parar».
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24/Mar/2011