11-1-2012
Tensión en Siria. El mandatario llama a cambiar la Carta Magna y terminar con la predominancia absoluta de su partido Habría elecciones en mayo Niega represión y apunta al «terrorismo»
DAMASCO | AFP
El líder sirio Bashar Asad, confrontado a una rebelión y a sanciones por una virulenta represión, dijo ayer que nunca ordenó disparar contra manifestantes, prometió un referendo en marzo y juró combatir con «mano de hierro» el «terrorismo».
La intervención televisiva del mandatario, de casi dos horas, se produjo durante una misión de observación de la Liga Árabe, denunciada por la oposición por su incapacidad para detener el baño de sangre.
Desde el inicio de las protestas en marzo de 2011, que según la ONU dejaron al menos 5.000 muertos, Asad ya prometió varias veces reformas, sin llegar nunca a materializarlas. Ayer, el mandatario anunció una consulta para reformar la Constitución, que da predominancia absoluta sobre la vida política al partido Baas.
«Cuando la comisión sobre la nueva Constitución haya terminado sus labores, habrá un referéndum (…) en la primera semana de marzo», y en mayo podría haber elecciones generales, ya con la nueva Carta Magna en vigor, indicó.
La nueva Constitución «se centrará en un tema principal: un sistema pluripartidista», subrayó Asad.
Represión. Por otra parte, el jefe de Estado negó haber dado la orden de disparar contra los manifestantes que exigen su dimisión.
«Ninguna autoridad ordenó jamás disparar» contra las marchas populares, aseguró, antes de añadir: «Según la ley, nadie puede abrir fuego, como no sea en defensa propia».
«Gobierno por la voluntad del pueblo y si renuncio al poder será también por la voluntad del pueblo», dijo Asad, quien sucedió a su padre en el cargo en el año 2000.
El régimen sirio atribuye la revuelta a «bandas armadas» y a «grupos terroristas» manipulados desde el exterior.
En su discurso, Asad volvió a acusar a «partes regionales e internacionales» de «tratar de desestabilizar» al país y apuntó en especial a «los medios (de comunicación) internacionales de tratar incesantemente de que Siria se derrumbe». Esos medios «fracasaron, pero no se dan por vencidos», sentenció.
Asad prometió además «mano de hierro» para enfrentar al «terrorismo», pocos días después de un atentado suicida que dejó 26 muertos en Damasco y del que el mandatario culpó a Al Qaeda. En tanto, los opositores dijeron que el ataque fue realizado por los propios miembros del gobierno.
«No puede haber respiro para el terrorismo, lo combatiremos con mano de hierro. La batalla contra el terrorismo es una batalla nacional, no una batalla del gobierno», señaló.
Poco antes, el jeque Ahmad Bedredin Hasun, gran muftí (máxima autoridad musulmana) de Siria, había llamado a los opositores a «deponer las armas», durante una ceremonia conjunta islamo-cristiana en la iglesia de la Sagrada Cruz de Damasco en memoria de las 26 víctimas del atentado del viernes pasado.
El momento. La intervención de Asad se produce en plena controversia sobre la misión de observadores de la Liga Árabe, presente en Siria desde el pasado 26 de diciembre para elaborar un informe sobre la situación del país.
Pese a las críticas por la represión que en los últimos días siguió cobrándose decenas de víctimas, ese organismo decidió mantener y reforzar su misión.
Según el Consejo Nacional Sirio (CNS, principal grupo opositor), la redacción de ese informe constituye un «paso atrás en los esfuerzos de la Liga Árabe y no refleja la realidad constatada por los observadores en el terreno».
El CNS llamó a traspasar el expediente al Consejo de Seguridad de la ONU y a crear «zonas de seguridad y exclusión aérea» para proteger a civiles.
Las cifras
7.000 Son los muertos que ha dejado el conflicto en Siria, según datos de la ONU. Unos 5.000 serían civiles y 2.000 soldados y policías.
14.000 Son las personas que han sido detenidas por el régimen de Asad desde que comenzó la revuelta; algunos ya fueron liberados.
Más civiles muertos y tortura a una bebé de 4 meses
Damasco | Las fuerzas de seguridad sirias mataron a 10 civiles e hirieron a unos 40 ayer, al disparar contra manifestantes en Deir Ezzor (este), indicó el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
«Un miembro del Observatorio en Deir Ezzor dijo haber sido testigo de una verdadera masacre», indicó en un comunicado el OSDH, con sede en Reino Unido.
«Diez personas murieron y 40 más resultaron heridas hoy (por ayer) en la ciudad de Deir Ezzor, cuando las fuerzas de seguridad dispararon» contra manifestantes, puntualizó.
«La mayoría de los mártires se manifestaban pacíficamente y de manera civilizada», estimó el OSDH.
La organización añadió que «se brindó atención médica a los heridos».
Por otra parte, dos civiles murieron en Homs (centro), bastión de la oposición contra el régimen de Asad, y un soldado que intentaba escaparse del ejército «fue ultimado por un oficial en medio de la plaza Al Wahda, en el pueblo de Iblin», según el OSDH.
Tortura a una niña. En tanto, se informó que una niña de 4 meses habría muerto bajo tortura y sería la «más joven prisionera política que haya terminado en las cárceles de Asad». Así lo denunció ayer el Centro de Documentación de las Violaciones en Siria a través de su web (http://vdc-sy.org).
El cuerpo de Afef Saraqibi, fue restituido ayer a sus familiares, en la ciudad de Homs, y luego se mostraron a través de un video en la página YouTube los supuestos signos de la torturas que habría sufrido la pequeña.
Afef había sido detenida junto a su padre hace unos días en un puesto de control en la ruta de las fuerzas lealistas, cerca de la ciudad de Homs.
En el video se pueden observar los moretones en los brazos, las sienes y la espalda de la niña aunque sea imposible averiguar la pertinencia, veracidad, y autenticidad de la imagen. AFP y ANSA
Ataque a la liga árabe
El secretario general de la Liga, Nabil al Arabi, denunció ayer «actos de violencia contra sus observadores (…) llevados a cabo por partidarios del régimen de Bashar Asad en Latakia y Deir Ezzor, y por individuos considerados como miembros de la oposición en otras zonas».
«Algunos (…) observadores resultaron heridos», agregó en un comunicado la Liga, para la cual «el gobierno sirio es totalmente responsable de la protección de los miembros de la misión de observadores».
Poco después, el Consejo Nacional Sirio (CNS), que agrupa a la mayoría de la oposición, lamentó «una incitación a la guerra civil» y «palabrería sobre la división», en referencia al discurso del presidente Asad.
Asad prometió referendo en marzo
11/Ene/2012
El País