Nos deja un
querido amigo, comprometido y luchador. Hombre de fe, de espiritualidad y de
acciones concretas. Defensor de los derechos humanos, de las causas justas y de
sus firmes creencias.
No es posible
recordar un evento comunitario sin su presencia. Se hace difícil imaginar una
actividad judeo-cristiana, con su ausencia.
Siempre estuvo:
en buenas, cuando era sencillo. En difíciles, acompañando y jugándose. Y sólo
por mencionar una situación específica, no le tembló el pulso cuando por propia
iniciativa, escribió una carta al Presidente José Mujica, recomendándole
“visitar el campo de concentración Auschwitz-Birkenau, donde todavía es posible
percibir el drama de millones de judíos exterminados. En ese lugar de triste
memoria es posible palpar aún lo que realmente constituye un genocidio”.
Querido Ihle,
habremos de extrañarle y de aferrarnos a su legado para sentirlo cerca.
COMITÉ CENTRAL
ISRAELITA DEL URUGUAY
Armin Ihle (Z’L) se fue un amigo, un Pastor, un “cristiano sionista”
08/Oct/2015