Argentina preside la mayor alianza internacional por la memoria del Holocausto: es la primera vez para un país del hemisferio sur

24/Feb/2026

Infobae

 

 

Argentina asume la presidencia de la principal organización intergubernamental dedicada también a la educación y la lucha contra el antisemitismo, Uruguay integra el IHRA como miembro observador desde 2013.

 

“El año que viene en Buenos Aires”, termina el mensaje que Marcelo Mindlin dijo a finales de 2025. Es un guiño. Porque “El año que viene en Jerusalén” ha sido un clásico final de oraciones y un saludo que tiene 2.000 años entre los judíos que anhelaban volver a su tierra y no podían. ¿Por qué el año que viene en Buenos Aires? Porque este año la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA) será presidido por este país. Es la primera vez que tal responsabilidad la ejerce un país del hemisferio sur. Su lema será: “Expandiendo las fronteras de la recordación”.

 

Mindlin leyó su discurso en el último plenario de la organización, justamente en Jerusalén, a un paso de asumir la presidencia, que él ejerce por decisión del presidente Javier Milei. Mindlin es el titular del Museo del Holocausto en Buenos Aires y su vicepresidenta es la embajadora Fabiana Fabiana Loguzzo, representante Especial para la Lucha contra el Antisemitismo.

 

“La presidencia argentina de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA) representa un enorme desafío y una oportunidad histórica para acercar a América Latina con la Alianza, siendo la primera vez que la encabeza un país de habla hispana”, dice Mindlin a Infobae. “Es un orgullo para mí que el presidente Javier Milei me haya elegido para liderar esta presidencia. Asumo este rol con un fuerte compromiso y con el objetivo de mostrarle al mundo el trabajo realizado para convertir la memoria de la Shoá en una temática central de nuestro sistema educativo y en una auténtica política de Estado.”

 

La candidatura fue impulsada activamente por el gobierno de Javier Milei, quien anunció el interés del país en liderar el organismo durante un acto de conmemoración del levantamiento del gueto de Varsovia en abril de 2024.

 

”La Argentina es una amiga histórica del pueblo judío. Fuimos el primer país de la región en reconocer la existencia del Estado de Israel. Y tenemos hoy la comunidad judía más grande de Latinoamérica y la décima en el mundo.Y hemos sufrido junto a la comunidad judía los atentados cobardes del gobierno de Irán. No solo la comunidad judeo argentina, sino el pueblo argentino todo… a tres décadas se está empezando a esclarecer”, dijo en ese discurso. Y ofreció, entonces, que la Argentina presidiera la IHRA. Le fue bien.

 

Sin embargo, la idea de poner al país al frente de la IHRA empezó antes. Ariel Gelblung, Director del Centro Simon Wiesenthal para América Latina, cuenta ahora a Infobae que él ya formaba parte de esa institución y, como tal, ya en 2023 tanteó si a los otros países les interesaría tener esa conducción.

 

Gelblung observa que en la Argentina no hubo, en los últimos años, el rebrote antisemita que sí ocurrió en muchos otros países. Y dice que el país aprendió cómo combatir ese mal después de los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA de los años 90. “Cuando escucho cómo en otros países intentan frenar una suelta de antisemitismo, que acá no ocurrió, veo que son cosas que acá se hicieron después de dos atentados terroristas, treinta años atrás”.

 

También, dijo, habló con los candidatos presidenciales y los tres más importantes -Sergio Massa, Javier Milei, Patricia Bullrich- dijeron que apoyarían esa nominación.

 

Finalmente, otro factor ayudó a que la Argentina ganara la presidencia: por esos brotes antisemitas, la organización veía complicado hacer sus reuniones, por ejemplo, en Europa. “Organizar hoy en Europa algo que tenga que ver con la lucha contra el antisemitismo lo encontraban complejo. Austria tenía intenciones, Francia también, pero era difícil sesionar allí. En 2024 se hizo en el Reino Unido y los organizadores aclaraban: ‘Si van a subir cosas a las redes soicales no pongan la ubicación por si alguien viene a protestar a la puerta’. El antisemitismo real estaba tan presente que los países no querían exponerse y Argentina se estaba ofreciendo”.

 

Jonathan Karszenbaum, actual Director Ejecutivo del Museo del Holocausto en Buenos Aires, reflexiona en este sentido: “Cuando esperábamos solidaridad con Israel y el pueblo judío, lo que recibimos fue hostilidad basada en viejos prejuicios reciclados y en nuevas consignas estigmatizantes, que exceden por mucho los debates del conflicto en Medio Oriente. La memoria del Holocausto y el mandato de los sobrevivientes nos han comprometido a transformar la tragedia en aprendizajes para nuestra sociedad. Pero en un mundo de fake news, siendo el antisemitismo una de las ‘fakes’ milenarias que más dolor ha provocado, tenemos el desafío de buscar nuevas estrategias para combatirlo en sus mutaciones. En eso, el compromiso de los estados, de la sociedad civil y de los medios de comunicación que vuelven fundamentales para impedir la propagación del odio antijudio.”

 

Argentina, entonces, fue elegida. En Jerusalén, Mindlin hizo historia: “Desde el regreso de la democracia en nuestro país en 1983, todos los gobiernos —sin importar su orientación política— han mantenido un compromiso claro y creciente con la recordación del Holocausto, convirtiéndolo en una verdadera política de Estado a largo plazo, algo bastante único en nuestra región», dijo.

 

Qué es el IHRA

La Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA) es una institución dedicada a preservar, estudiar y transmitir la memoria de la Shoá. Desde su creación, el IRHA se propuso construir un espacio riguroso de investigación y reflexión que articule el trabajo académico con una fuerte vocación pedagógica y de divulgación, convencido de que el recuerdo del Holocausto no pertenece solo al pasado, sino que interpela de manera directa al presente y a los desafíos democráticos contemporáneos.

 

La alianza se creó en 1998 y la Argentina la integra desde 2002: es el único país latinoamerica que es miembro pleno de ella.

 

La importancia del IHRA radica en su aporte sostenido a la educación en derechos humanos y a la lucha contra el antisemitismo, el negacionismo y todas las formas de discriminación. Entre sus principales trabajos se destacan la investigación histórica, la elaboración de materiales educativos y guías para la enseñanza del Holocausto, la formación docente y la organización de seminarios, jornadas y actividades culturales. En ese marco, el IHRA promueve recomendaciones concretas para el trabajo pedagógico y comunicacional, como la necesidad de contextualizar históricamente la Shoá, evitar comparaciones simplificadoras o anacrónicas y privilegiar el uso de fuentes documentales y testimoniales verificables. A través de estas acciones, el instituto contribuye a sostener una memoria crítica y activa, entendida como una herramienta ética fundamental para la construcción de una sociedad más justa, plural y consciente de su historia.

 

La cita en Buenos Aires

Como parte de este trabajo, habrá varias actividades en Buenos Aires, con miembros internacionales. Dos conferencias públicas, programadas para el domingo 31 de mayo y el domingo 1 de noviembre y dos plenarias: la primera se hará del lunes 1 al jueves 4 de junio, y la segunda, del lunes 2 al jueves 5 de noviembre.

 

Hace unos meses, en declaraciones a la prensa, Mindlin señaló que lo ocurrido en Israel el 7 de octubre de 2023 intensificó o significativamente el peso del recuerdo del Holocausto. Según su visión, existe una falta de conocimiento histórico que impide a muchos comprender por qué la comunidad judía global reacciona con tanta vehemencia ante estos eventos.

 

Para Mindlin, este dolor no es algo ajeno, sino que está “grabado en la esencia” de los descendientes de las víctimas. El funcionario explicó que los actos de violencia extrema —como los asesinatos, violaciones y secuestros— no son hechos aislados, sino detonantes que reavivan un trauma histórico profundo.

 

Desde Buenos Aires, este año se organizará una serie de conferencias virtuales con especialistas y referentes de América latina.

 

Además, la Cancillería lidera un proyecto por el que se podría dar acceso público digitalizado a documentos que conserva ese ministerio.

 

Este año, en Buenos Aires. Ya está todo en marcha.