Tras su crisis en Champions, el capitán del Barcelona y figura de la selección uruguaya revela la batalla interna que lo llevó a pausar su carrera. El rol de Hansi Flick, el apoyo de sus colegas y el viaje místico a Tierra Santa que transformó su vida y su fe
Ronald Araújo, el destacado crack uruguayo del Barcelona, finalmente abrió en público su corazón: habló sobre fútbol, sobre la depresión que lo alejó temporalmente de las canchas y de la curación espiritual que buscó en Israel.
Araújo, de 26 años, saltó a la tapa de los diarios en noviembre del 2025 y no por su talento ni su fiereza como defensor: durante un partido de Champions contra el Chelsea jugó extrañamente mal y resultó expulsado. Ese traspié lo marcó fuertemente.
Pero el uruguayo decidió tomar el toro por las astas: pidió permiso al entrenador, Hansi Flick, dejó a un lado los botines por algunas semanas y reservó pasaje y alojamiento en Israel. ¿El objetivo? Visitar los sitios cristianos de la Tierra Santa.
Ahora ya está de regreso en el equipo catalán, reintegrándose al ritmo de su exigente fútbol, y le concedió una entrevista al diario Mundo Deportivo que rápidamente dio la vuelta al mundo.
Incluso antes del partido con Chelsea, «
yo ya sentía que no estaba bien, esa es la verdad, pero por inercia uno intenta seguir, y a veces necesitas ayuda», confesó el jugador durante la charla con los reporteros del periódico español.
En aquel momento, continuó, «llevaba un año y medio con ansiedad que se volvió depresión, y estaba jugando así: eso no te ayuda, porque en la cancha no te terminas de sentir tú, uno sabe el valor que tiene y lo que puede aportar dentro de la cancha y al no encontrarme bien sabía que algo estaba pasando».
«Ese día -reconoció- me di cuenta que ya estaba, que necesitaba hablar con profesionales y con el club para que me pudieran ayudar».
Los futbolistas «somos personas»
Cuando le preguntaron cómo se explica que un deportista de élite también puede tener que enfrentar problemas de salud mental, Araújo fue muy claro. «Al final -remarcó el defensor nacido en Rivera- nosotros somos personas más allá de futbolistas».
Porque «no todo es dinero, no todo es fama» y «uno también sufre por las cosas que pasan dentro de la cancha», siguió el jugador rioplatense. «Somos afortunados por hacer lo que hacemos, sí, pero está la persona, están los sentimientos«, aseveró.
Araújo contó que, cuando decidió enfrentar la depresión, tuvo el apoyo completo de su entrenador y de sus compañeros. Incluso le llegaron mensajes de aliento de colegas de otros equipos de España y el resto de Europa.
Algunos de esos colegas «me contaban que habían pasado por lo mismo pero se lo habían guardado porque quizás estaban cobrando, tenían miedo de parar, de cómo van a reaccionar», contó Ronald.
Otros, «valoraban lo que había hecho» y «me decían que no me avergonzara, que lo que había hecho era tremendo», continuó el astro del Barcelona. «Algunos me decían que era lo que querían hacer ellos pero no habían tenido el coraje. No voy a decir nombres. Pero eso me dio un poco de ánimo», completó.
Un viaje muy personal
En un momento de la entrevista, los reporteros le preguntaron por el viaje a Israel y la importancia de la visita a Tierra Santa para su recuperación.
«Fue un viaje muy personal -comenzó explicando-. Soy cristiano y fui a un lugar con mucha historia para el cristianismo, necesitaba tener ese tiempo de paz, de soledad, de estar tranquilo, de poder reencontrarme con lo que creo, con Jesús, poder reconectarme, poder entender muchas cosas porque tenía muchas preguntas».
Recorrer Israel, aseguró, «me sirvió muchísimo, pude estar tranquilo, me dio mucha paz, tuve las respuestas que quería y me dio las ganas de afrontar lo que venía por delante».
Al fin y al cabo, «fue un viaje muy lindo para mí», completó el uruguayo.