Habiendo
transcurrido ya unos cuantos días de su fallecimiento, persiste y persistirá la
congoja y el dolor.
Se nos ha ido de
este mundo terrenal un ser humano realmente extraordinario y su pérdida no
tiene consuelo.
Es irreparable.
No hay ni habrá
otro Armin Ihle.
La Confraternidad
Judeo-Cristiana del Uruguay ha perdido a uno de sus referentes principales. El
diálogo judeo-cristiano ha perdido a uno
de sus referentes principales. La Comunidad judía perdió, por sobre todo, a uno
de sus mejores amigos.
Un amigo que
conocía muy bien sobre el Judaísmo y que era capaz de comprender, como pocos,
el sentimiento judío, la idiosincrasia judía e incluso las diferencias que
entre judíos pudieran haber.
Un amigo que
defendió como pocos-a veces en circunstancias muy difíciles- al Estado de
Israel, metiéndose en la boca del lobo y jugándosela por nosotros, a veces
tanto o más que nosotros mismos. Vaya si hizo méritos como para recibir el
Premio Jerusalem que la OSU, con total justicia le otorgó el año pasado.
Una persona
profundamente generosa.
Una personalidad
realmente singular. Fuera de lo común. Extrovertido. Dicharachero. Con un gran
sentido del humor.
En nuestra
Confraternidad fue, como dijimos, un referente. Ya sea como Co-Presidente o en
cualquier otro cargo o tarea.
Se notaba una
buena relación con todos sus miembros (más allá de discrepancias que eran
totalmente normales) pero una relación particularmente afectiva-así lo percibía
yo-con los integrantes judíos en particular.
Participó, y
muchas veces como exponente central, de cuanto evento y homenaje tuvo lugar en
recuerdo de miembros de la Confraternidad fallecidos.
Participó
permanentemente en actividades comunitarias, en los actos de Iom Hashoah, en el
aniversario de la Noche de los Cristales, en el agasajo a la prensa del CCI, en
las recepciones de la Embajada de Israel con motivo de Yom Haatzmaut y varios
eventos más.
Frecuentó muchas
veces la Sinagoga de la NCI, por ejemplo en Iamim Noraim. Se sentía muy cómodo
allí y nosotros con él.
¿Cómo podría pasar
desapercibida su presencia, además con ese sombrero y saco negro que lo
identificaban?
Y esa voz…
Inolvidable la
anécdota de la que fuimos testigos presenciales. Fue al finalizar el casamiento
de nuestro amigo Juan Raul Ferreira un viernes por la noche, casamiento
oficiado por el Pastor Ihle en su Iglesia. Habíamos algunas decenas de judíos
presentes y el Pastor termina la ceremonia religiosa dirigiéndose a los judíos
que allí estábamos, diciendo: shabat shalom….
En cuanto a lo
familiar y personal, tenía un profundo respeto y cariño por nuestra familia,
por mi papá el Rabino Fritz Winter (Z»L) a quien llegó a conocer y
apreciar mucho en sus últimos años, y a mi mamá, a quien cariñosamente llamaba
la «rebetzn».
Hace un par de
semanas, participó activamente como siempre de un foro interreligioso, que tuvo
lugar en la Intendencia Municipal.
Tres días antes
de su fallecimiento visitó nuestra Sucá, la de la casa de mi mamá, junto a
otros miembros de la Confraternidad, tal como lo venía haciendo desde años
anteriores.
Era-daba la
sensación-el Armin Ihle de siempre. Nada
hacía prever el fatal desenlace.
Inesperadamente,
de manera incomprensible y en total silencio se nos fue.
Seguramente esta
frase ya ha sido dicha: un pastor luterano con alma judía.
Fue velado en la
empresa Road, lugar donde es el velatorio de la gran mayoría de…los judíos.
En un momento en
el que estaba solo junto al féretro, me tomé el
«atrevimiento»-perdonen los celosos guardianes de la religión-de
decir, en voz baja, el Kadish. Ya lo habíamos dicho por él en la reunión de la
Confraternidad posterior a su fallecimiento. Allí nos quebramos todos. Lo
dijimos con profunda pena, congoja y dolor. El mismo que aún me acompaña al
escribir estas líneas.
Pero el diálogo
judeo-cristiano no se terminó aquí.
Se continuará
allá arriba, en el cielo. Conjuntamente con muchos prohombres de la
Confraternidad que nos han dejado en las últimas décadas. Continuarán desde
arriba esa sagrada tarea de diálogo, buscando lo que tenemos en común, lo que
nos une, muy por encima de las diferencias. Cuidando, al mismo tiempo, de que
no descuidemos dicha tarea aquí abajo.
Profundamente
dolido estoy por ti, Pastor Armin Ihle: nuestro hermano.
Mucho hiciste por
la Confraternidad
Mucho hiciste por
el diálogo entre las religiones.
Mucho hiciste por
nuestra sociedad.
Mucho hiciste por
nuestra causa. Eras «uno de los nuestros».
¿Por qué te nos
fuiste tan pronto?
Que tu alma
descanse en paz, Pastor Armin Ihle( Z»L ).
Amigo y hermano.
Ser único e
irrepetible.
En tu memoria las
sagradas palabras de nuestro Kadish
Itgadal veItkadash
sheme Raba…
Lic. Rafael Winter (Rufo) *
(*) El Lic. Rafael Winter es
integrante de la Comisión de Prensa y Difusión del Comité Central Israelita del
Uruguay e integra la Comisión Honoraria Contra el Racismo, la Xenofobia y Toda
Forma de Discriminación
Ante el fallecimiento de Armin Ihle (QEPD) Un Pastor luterano con alma judía
14/Oct/2015
Lic. Rafael Winter (Rufo)