Hace varias semanas, cinco docentes de
historia uruguayos participaron, junto a otros 25 colegas de diferentes países
latinoamericanos, en un curso en en el Museo Recordatorio del Holocausto
«Yad Vashem» en Israel: «Memoria de la Shoá y los dilemas de su
transmisión».
Cabe suponer que la mayoría, si no todos,
regresaron a sus respectivos países, luego de esa intensa experiencia, con la
sensación de que hay «un antes y un después» de la misma.
Conversamos al respecto con uno de los
compatriotas del grupo, el Profesor Miguel Lagrotta. Es Profesor de
Historia(IPA-Claeh),Investigador en Historia Contemporánea, columnista en AM
930 Montecarlo sobre Historia y en el Semanario político Opinar.
Miguel, como profesor de Historia, tú sabías
lo que pasó en la Shoá y en la Segunda
Guerra Mundial. Pero me atrevo a suponer que este año, si hablas con tus
alumnos de una fecha que se conmemora esta semana, IomHashoa, el Día
Recordatorio del Holocausto, lo ves todo distinto..o que se te habrán agregado
dimensiones de análisis y sentimiento. Es que hace pocos meses participaste,
junto con otros colegas de diferentes países, en un curso en Yad Vashem, el
Museo Recordatorio del Holocausto en Jerusalem. ¿Supongo lo correcto?
Estás en lo correcto. Como profesor de
Historia, o como lo manejaría un científico de laboratorio, tenía una dimensión
bastante completa de los hechos y las circunstancias. Sin embargo todo tomó un
dimensión distinta, como tú dices, al involucrarnos con el alma y el
sentimiento a los hechos por entorno de
recordación pautado por los docentes, compañeros de curso y sobretodo los
relatos de los sobrevivientes.
Es más:estoy viviendo las fechas y los hechos
con una carga humana y sensible que no me ocurre en otras temáticas históricas.
El análisis ahora es permanente y atenta a pequeñas y a veces un poco más
grandes luces rojas en el respeto al diferente, al menosprecio del ser humano
que tenemos al lado. En definitiva, a la negación de valores humanos, respeto y
tolerancia que nos enfrentamos casi a diario. Este curso ha hecho que un grupo de latinoamericanos en un entorno muy
lejano y particular, nos involucremos en el proyecto y el sueño de seguir
siendo transmisores del latente riesgo del racismo y la intolerancia.
¿Qué te dejó el curso? Y me imagino que esto
no pasa solamente por los conocimientos que se profundizan y multiplican….
Mientras recorría el largo camino desde
Montevideo hacia el curso en Jerusalem
pensaba en cómo aplicaría los conocimientos que ya tenía y como
devolvería a mis alumnos las nuevas visiones. Para ser más claro me preguntaba
si lograría contextualizar y estructurar
los estudios del Holocausto. Y si podría luego obtener las herramientas
conceptuales, académicas y pedagógicas que me faciliten el proceso de enseñanza
del Holocausto. Realmente en un intenso seminario logré el compromiso de la
transmitir los significados del
Holocausto: Y por encima de todo «La obligación de recordar »…cosa que
haremos desde el aula, mi lugar de trabajo, o en charlas o seminarios que Rita
Vinocur está organizando
¿Qué te pareció el enfoque de YadVashem, la
forma en que encara la enseñanza de la Shoá?
Un enfoque audaz, sincero y profundo sobre lo
que implicó la Shoa y el uso permanente del testimonio, la memoria y sus
laberintos creados por las distintas visiones de los sobrevivientes para lograr
una respuesta difícil a la pregunta cómo se pudo llegar a semejante tragedia.
El concepto fundamental fue que es el proceso educativo el que da significado a la narrativa
histórica. ¿Qué podemos aprender de los
eventos históricos? Y con la riqueza de
los testimonios tanto de docentes, colegas, religiosos y sobretodo de
sobrevivientes llegar a una visión humana de la shoa. Es más: para un investigador,
como lo soy yo, basado en documentos, esta aproximación desde la memoria y el
testimonio le dio un nuevo perfil al manejo histórico que realizo desde mi
oficio de historiador.
¿Es muy simplista preguntar qué es lo que más
te impactó de lo que viste y aprendiste en YadVashem?
Es
impactante el entorno de recordación desarrollado en YadVashem, su museo con
una riqueza museográfica excepcional, con la catalogación y ordenamiento de las
piezas. O sea uno vive el Museo y no pasa por él. Pero quizás dentro de la
multiplicidad de impactos fue pasar del estudio impersonal del holocausto a la
vivencia personificada en los prisioneros de los campos.»Rescatar las
facciones de sus rostros» es el concepto principal, es meternos en sueños
y proyectos de vidas arrancadas de cuajo por la locura y el fundamentalismo
racista inexplicable.
Viví en distintos enfoques de los docentes
como era la vida antes del Holocausto,
pero personificando a las víctimas; manejamos los dilemas éticos y morales en un mundo complejo
y por sobretodo el desarrollo de la «vida cotidiana» durante el
Holocausto O sea el que tocaba el violín y falleció en un campo y tenemos el
violín catalogado y la historia de la persona que lo utilizaba…muy fuerte desde
el punto de vista sensible. Sobre todo la destrucción de familias o la matanza
de niños cosas que son muy difíciles de digerir, pero que se asumen desde otro
lugar.
¿Hay algo que sorprende, en el estudio del
holocausto, cuando uno se adentra en su historia?
Muchas cosas, peros buscando lo positivo
dentro de tal escenario me permite motivar
los alumnos a explorar las
diversas respuestas de las víctimas incluyendo las distintas formas de
resistencia a los nazis. O sea a no
doblegarse ante la injusticia, a buscar siempre una salida que parece lejana
pero que muchos pudieron pasarla y están todavía entre nosotros para contarnos
su experiencia.
¿Hay algún filtro que se debe pasar, tras
adentrarse en el estudio de la Shoá, al decidir cómo transmitirlo a tus
alumnos?
Absolutamente: la edad y la capacidad sensible
del alumno. Hay una batería de materiales para cada nivel y con una profundidad
humana y justa para mostrar la maldad, la bondad y la justicia en un mundo caótico
y difícil. El programa que nos presentaron desarrolló la ética en un mundo no
determinista y cuando un simple ser
humano trasciende su rol distante de ser un simple observador al «momento
decisivo» en el cual se convierte en un salvador. La enseñanza principal
que hemos adquirido es cuando vemos al
otro como nos vemos a nosotros mismos. En definitiva tenemos que trasmitir los
temas gestionando las emociones de
manera más eficiente, fructífera y menos dolorosa para nosotros y para los
alumnos.
CONTRA LOS GENOCIDIOS… TODOS.
Una de las enseñanzas que yo he aprendido con el correr de los
años de entrevistas en YadVashem es que
más allá de la importancia que tiene para el pueblo judío la memoria y el
homenaje a las víctimas, hay acá un mensaje
más general, para el mundo todo, para la sociedad moderna, que nadie
puede estar realmente a salvo…y que toda sociedad debe preservar ciertos
valores para garantizar su seguridad.¿Cómo lo ves? ¿Es algo que se transmitió
también en tu curso?
Si,
hablamos profundamente de otros genocidios, algunos un tanto olvidados y otros,
como la mayoría de ellos, negados. El concepto académico manejado de genocidio
era «una negación del derecho de existencia a grupos humanos
enteros», de acuerdo con la Asamblea General de Naciones Unidas. El
genocidio tiene, en este sentido, un carácter masivo, por lo que con frecuencia
necesita de la colaboración efectiva de una estructura social. Es en este punto donde la filosofía de
Yad Vashem nos permitió visualizar los valores a preservar, los mecanismos de
defensa frente a patologías sociales como el racismo, y la discriminación.
Tolerancia, respeto, integración social y religiosa y sobretodo educación en
Derechos Humanos son los pilares que nos trasmitió el Seminario.
¿Y cómo se transmite eso en Uruguay? Porque la
alerta no es sólo por riesgos de exterminio, algo tan lejano por cierto de la
vida en nuestro país….sino por peligros de discriminación, de odios…
En todos los ámbitos disponibles, en la casa,
en la escuela en el trabajo es como se debería trasmitir. Sin embargo estamos
en desarrollo desde la INDDHH, algunos aportes no curriculares desde la
enseñanza formal, y nosotros mismos que debemos mediante seminarios y el
ejemplo diario mostrar el camino hacia la no discriminación.
¿Te
parece importante que el estudio de la Shoá sea parte del programa obligatorio
en secundaria en Uruguay?
Si, en
un marco determinado por los genocidios y la intolerancia. De hecho el propio
Mujica, como Presidente en ese momento,
en la recordación del Holocausto- muy buena por otra parte-, recordó a
armenios y ruandeses en su discurso.. Creo que por allí va el camino.
Muchas gracias.
A ti.
Ana Jerozolimski entrevista a Miguel Lagrotta
21/Abr/2015
Uypress