Alberto Guani, fervoroso propulsor de un Estado Judío

20/Jun/2025

Aurora- por Dr. Israel Jamitovsky

El Dr. Alberto Guani, destacado abogado, escritor, diplomático uruguayo, Canciller y Vicepresidente de la República fue uno de los pilares de la postura uruguaya en Naciones Unidas que llevó al nacimiento del Estado de Israel.

Alberto Guani nació en Montevideo el 14 de junio de 1877.Estudio Derecho en Montevideo y tras obtener el Doctorado en Leyes comenzó a impartir Derecho Internacional Público en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República de Montevideo. Paralelamente y desde 1900 fue columnista de los cotidianos El Siglo y El tiempo, en tanto que en 1907 comenzó su carrera parlamentaria, siendo miembro de la Cámara de Diputados hasta 1910.

Fue un hombre culto, imbuido de una marcada vocación literaria, de tal suerte que por concurso obtuvo la titularidad para impartir el curso de Literatura uruguaya en el Ateneo de Montevideo.

La Conferencia de San Remo fue un encuentro celebrado entre los aliados de la Primera Guerra Mundial entre el 19 al 26 de abril de 1920 en la ciudad italiana de San Remo, en la cual se ratificaron los repartos territoriales que formaron parte de la partición del Imperio Romano y previamente acordados en el Tratado de Versailles de 1919.Alberto Guani asistió a este encuentro en representación del Uruguay y en calidad de tal, abogó claramente por la erección de un estado judío en la Tierra de Israel respaldando fervorosamente  en este espacio, los lineamientos de la  Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917.

Hombre de gran mundo, fue diplomático en Suiza, Imperio Austrohúngaro, Bélgica, Holanda y Francia. Fue representante de Uruguay ante la Sociedad de Naciones cuya Asamblea presidió en 1927. Fue el primer uruguayo en impartir Derecho Internacional en la Academia de La Haya. Luchó denodadamente contra el fascismo desde la Conferencia Panamericana y en 1941 estableció las bases para el cumplimiento de acuerdos militares interamericanos que recibió el rótulo de Doctrina Guani. Fue autor de varios libros entre ellos La Patria Italiana y El Presupuesto de la República.

Entre 1938 y 1943 se desempeñó como Canciller de la República y de 1942 a 1946 fue elegido Vicepresidente del Uruguay .En 1946 asiste a la Conferencia de Naciones Unidas  celebrada en San Francisco representando al Uruguay, abogando fervorosamente por la creación de un Estado Judío en la Tierra de Israel.

Guani fue uno de los pilares de la memorable postura uruguaya en lo que atañe al nacimiento y consolidación del Estado de Israel. Por algo Uruguay fue el cuarto país del mundo en reconocer a Israel y la primera embajada israelí en América Latina se abrió en Montevideo. Su secretario era un joven de habla ladino rotulado Itzjak Navón, años más tarde quinto Presidente del Estado de Israel.

Guani y la salvación de mi familia materna

Cuando en marzo de 1938 Austria es anexada a la Alemania Nazi, residían en Viena, mi abuelo materno, uno de sus hermanos y sus respectivas familias, en total siete almas. Felizmente y gracias al Todopoderoso un hermano menor de mi abuelo, José Schutz y su futuro cuñado Joel Bergstein migraron en los 20 del siglo anterior de Belz (Polonia a la sazón) al Uruguay.

La situación en Viena se tornó insostenible y paralelamente Bergstein y Schutz comenzaron los trámites para evacuarlos al Uruguay, no fue fácil dadas las trabas imperantes para la migración en aquella época.

Después de seis meses de intensas y denodadas gestiones, obtuvieron  para mi abuelo, su hermano y sus familias únicamente visas para turistas y debieron acreditar ante las autoridades uruguayas que habían adquirido  para todos ellos pasajes de ida y vuelta. Hasta hoy en día me preguntó cómo aquellos queridos tíos y nuevos migrantes lograron financiar dichos pasajes. Sé que en el marco del considerable esfuerzo que desplegaron llegaron a entrevistarse con el propio Canciller Alberto Guani, pero  estimé que era el último paso para sortear el escollo burocrático.

Hace varios años, luego de leer la primera edición del excelente volumen de Diego Fischer Tres hombres y una batalla, compenetrarme del rol que jugó Alberto Guani en la salvación de una familia judía de Viena a la que me refería hace escasos días desde esta columna así como su fervoroso apoyo a la causa sionista, entendí que el entonces Canciller Alberto Guani había tenido con José Schutz y Joel Bergstein muy buena voluntad y sensibilidad humana.

Jurista, político y diplomático avezado, me imagino que sabía muy bien que aquellos siete “turistas” judíos no se apresurarían a retornar a Viena, en especial dado el clima imperante más aún después de la Noche de los Cristales Rotos.

Eso no fue todo. Ubiqué a un nieto suyo rotulado también Alberto Guani que a la sazón se desempeñaba como embajador uruguayo en Alemania y la remití una misiva en la cual le expresaba mi sincero agradecimiento y las circunstancias por las cuales lo hacía tardíamente. Le señalé en nombre de mi familia y en el mío propio, que en este tipo de reconocimientos no rige la prescripción ni el devenir del tiempo. Me replicó orgulloso y agradecido a la vez por el reconocimiento que le hice llegar.

El Dr. Alberto Guani falleció en Montevideo el 25 de noviembre de 1956 a la edad de 79 años de edad.