Albert Einstein: Mirar hacia arriba

16/Feb/2016

PorIsrael

Albert Einstein: Mirar hacia arriba

Tras este hallazgo el conocimiento se
ampliará exponencialmente, pero además, permitirá acercarnos a saber qué
realmente causó ese big bang que dio origen al universo como lo conocemos hace
más de 13.700 millones de años, mucho tiempo antes de que inventáramos a
Jehová, Jesucristo y Alá.
Esta
semana fue muy importante en la historia de la ciencia mundial. Nos informaron
que un grupo de científicos estadounidenses confirmó – nada menos que un siglo
después – la predicción hecha por Albert Einstein sobre la existencia de ondas
gravitacionales en el universo.
Si
llegaste hasta aquí, es probable que sigas preguntándote cuál es la verdadera
trascendencia de este hallazgo. La respuesta es tan simple como compleja: desde
ahora será posible saber qué pasa, por ejemplo, en zonas del universo en las
que no se podía ver nada, como en un agujero negro.
Si
antes podíamos ver sólo hasta determinado punto del universo, ahora podremos
llegar un poco más allá.
Confieso
que este tipo de noticias, comparadas con las que leo, veo o escucho todos los
días, me encandilan, pero a la vez me aturden.
Vivo
en la Tierra, donde estoy más familiarizado con las unidades de medidas para la
distancia, el tiempo y el espacio.
Es
por ello que cuando escucho hablar de un año luz inevitablemente pienso en una
medida de tiempo, cuando realmente hace referencia a distancia.
Y
quizás también sea la razón por la que a veces es complicado entender que la
investigación espacial no sólo se hace observando las ondas de luz visibles –
imágenes – sino también analizando ondas de radio captadas con esas gigantescas
antenas parabólicas llamadas radiotelescopios.
Aunque
es innegable que la situación política, económica y social será siempre de
interés e importancia, debemos hacer un esfuerzo y comprender que las noticias
científicas (y particularmente las del espacio) son también importantes.
Mientras
nos estamos matando durante casi 100 años por porciones insignificantes de
tierra, resulta que apenas conocemos el 5% del universo.
Tras
este hallazgo el conocimiento se ampliará exponencialmente, pero además,
permitirá acercarnos a saber qué realmente causó ese big bang que dio origen al
universo como lo conocemos hace más de 13.700 millones de años, mucho tiempo
antes de que inventáramos a Jehová, Jesucristo y Alá.