El reciente fallecimiento de Lincoln Maiztegui ha provocado una muy justificada consternación en el ambiente cultural del país. Era un periodista en el sentido más noble y amplio de la palabra, capaz de escribir con autoridad y con enfoques originales sobre los más diversos temas, desde ajedrez a política internacional, desde música clásica a temas históricos. Además fue un profesor de historia muy querido y valorado por sus estudiantes. En los últimos años se dedicó sobre todo a escribir sobre historia uruguaya, un tema sobre el cual dejó varios libros de referencia fundamentales.
Luego de una extensa y prestigiosa carrera en el periodismo en España donde estuvo radicado desde 1976. regresó al Uruguay en 1992. A su retorno, uno de sus primeros trabajos en el diario “El Observador”, fue la crítica musical. Aunque pronto abandonó esta actividad para dedicarse a otras ramas del periodismo, nunca dejó de ser un gran amante de la música. En 1997 publicó el libro “Mozart, detrás de la máscara” que llegó a ser la contribución uruguaya más significativa a la copiosa bibliografía mundial sobre el genio de Salzburgo.
Como colegas y amigos tuvimos muchas afinidades. Coincidimos mucho en nuestros gustos musicales, en nuestra admiración por algunos grandes intérpretes, en nuestro compromiso en general con la vida cultural del país y de la vida musical en particular. Asimismo coincidimos en nuestra visión de las amenazas contra la democracia en el mundo y de la problemática compleja del Medio Oriente y particularmente del rol de Israel. Si bien ninguno de los dos sentimos nunca la menor simpatía por la política de colonización judía en los territorios ocupados en Cisjordania, tuvimos siempre clara conciencia que el uso propagandístico de ese tema como esencial en el conflicto árabe-israelí es una falacia. A ambos nos resultó muy claro que se trata de un pretexto para colocar a Israel como culpable de un conflicto atizado por cínicos cálculos políticos árabes e iraníes tanto de política interna como de política regional e internacional. Al agravarse la embestida del Islam radical contra sus enemigos en el Medio Oriente, nos resultó muy claro que Israel es, no porque lo haya elegido sino porque la historia se lo impuso, el gran muro de defensa de la civilización occidental contra los nuevos bárbaros.
Sin duda, Lincoln Maiztegui es de esas personalidades cuya pérdida deja un sensible vacío. La cultura nacional en el sentido más amplio está de duelo y en lo que respecta a nuestra colectividad, perdimos a un muy querido e inolvidable amigo.
Egon Friedler
Adiós a un querido colega
17/Sep/2015
Por Egon Friedler