Abraham Roberto Seroussi, una generación de latinoamericanos que en silencio dejó sus huellas en la construcción del Estado de Israel.

27/Oct/2010

Olei; León Amiras; 23/10/10

Abraham Roberto Seroussi, una generación de latinoamericanos que en silencio dejó sus huellas en la construcción del Estado de Israel.

Abraham Roberto Seroussi, una generación de latinoamericanos que en silencio dejó sus huellas en la construcción del Estado de Israel.
SÁBADO, 23 DE OCTUBRE DE 2010 ESCRITO POR LEON AMIRAS
No entraré a detallar todo lo que hizo en su vida desde que llegó a Israel Roberto, como lo llamaban los olim (nuevos inmigrantes) que tuvieron la suerte de conocerlo. En nuestro Notiolei número 177 el Semanario Hebreo nos detalla muy bien quien fue.
Desde la OLEI Beer Sheva o la OLEI Haifa ayudó a muchos jóvenes académicos recién llegados a Israel  a encontrar trabajo en Majtsevei Israel como químicos, en las industrias militares como ingenieros, en la compañía de fosfatos como empleados o simplemente con sus consejos sabios, cortos y efectivos.
Hace unos días se cumplieron los 30 días de su fallecimiento y se descubrió su lápida. Ese día Dan Meridor, Vice-Primer Ministro de Israel y Ministro responsable de los Servicios de Inteligencia y de la Comisión de Energía Atómica, lo describió de manera exacta: «El fue el padre del Centro de Investigación Nuclear en Dimona y de su parque industrial…todos estamos dentro de este inmenso proyecto  llamado la Creación del Estado…Todos somos parte de este proyecto sionista, mas hay algunas personas que en diferentes campos fueron los pioneros, no siempre en las primeras planas de los diarios…», y prosigue Meridor «No hubo muchas personas como él, y no hay muchas personas a las que el Estado de Israel les deba tanto…»
David Ben Gurión, como Primer Ministro y Ministro de Defensa, y Shimon Peres, nuestro actual Presidente y ex Director General del Ministerio de Defensa, no se equivocaron, sin duda alguna, cuando apoyaron en 1957 la idea de enviar a este joven nuevo inmigrante llegado desde Uruguay en 1951  al Centro Atómico de Shation en Francia para que se especialice en energía atómica para que, luego de dos años allí, pueda regresar al Neguev para ser parte del equipo de construcción de esta gran «industria textil», como llamaban a la central atomica en Dimona los primeros tiempos. En esa época se trajeron miles de olim, se abrieron escuelas de hebreo, escuelas técnicas y cursos especializados; asi, el Neguev llego a ser lo que es hoy.
Como cuentan sus amigos, entre ellos Eitan Haber, cuando muchos preguntaban demasiado, su reacción era la expresión  muda de una esfinge egipcia. Y hace unos años, cuando dio una conferencia en la Universidad de Tel Aviv y le preguntaron qué podia contar sobre las incógnitas sobre si Israel tiene o no una bomba atómica, el comentó:
«La pregunta que todos se hacían era si Israel tenía ya la bomba atómica. En la Guerra de los Seis Días, los rusos enviaron un submarino cerca de nuestras costas para tratar  de escuchar lo que pasaba en Dimona…» y agregó «Hubieron muchos rumores sobre la existencia o no de una bomba atómica. En el fondo, lo más importante era que nuestros enemigos creyeran que la teníamos…» y luego con simpatía cambió de tema y explicó lo importante que fueron las relaciones con  los paises latinoamericanos… y terminó finalmente sus palabras diciendo «Qué deseamos para el futuro? Que podamos construir en paz plantas atómicas, que nos proporcionen la energia eléctrica necesaria tal como es en Francia, Estados Unidos de Norteamérica y otros países..».
Nosotros, todas las filiales de la OLEI en Israel, brindamos homenaje a Roberto, que nos enseñó que latinoamericanos somos parte de la construcción de Israel , aportando nuestro granito de arena en silencio y con responsabilidad.
Nos sentimos orgullosos de él y su legado a este país.
Seroussi forma parte de una generacion de pioneros latinoamericanos que llegaron a estas tierras y dejaron sus huellas para siempre…
Es verdad que no tenemos muchos latinoamericanos en la arena política israelí y nadie en la Knesset, más cientos de latinoamericanos fueron la base de la medicina en Israel con excelentes médicos, la base de la industria, con ingenieros, físicos, químicos y académicos en el Neguev. Fueron los pioneros en la investigación científica, y los pioneros en campos como la economía, las artes, y muchas más.